Síguenos en Facebook

miércoles, 25 de febrero de 2015

Sueños de trenes, de Denis Johnson. Reseña de Luis Rodríguez


Comprar:

Sueños de trenes
Denis Johnson
Trad. Javier Calvo
Literatura Random House
137 pág.


          La salud de la literatura estadounidense actual es excelente. No conozco ningún país que pueda exhibir una decena de escritores a la altura de Thomas Pynchon, Don DeLillo, Philip Roth, Denis Johnson, Cormac McCarthy, E.L. Doctorow, Jeffrey Eugenides, Toni Morrison, Robert Coover y William T. Vollmann. ¿Diez?: Richard Ford, Marilynne Robinson, Richard Russo, Stephen King, George Saunders, Michael Chabon, Lydia Davis, Junot Diaz, Joyce Carol Oates…
           Poeta, cuentista, dramaturgo, ensayista, novelista, Denis Johnson solo había publicado poesía cuando en 1983 apareció su novela Ángeles derrotados. De entonces a hoy, son ya 10 y un libro de cuentos: Hijo de Jesús. En castellano, podemos leer los citados y cuatro novelas: Árbol de humo, El nombre del mundo, Que nadie se mueva y Sueños de trenes.
          Hay autores extranjeros, Bernhard es el más significativo, que cuentan con un excelente traductor al castellano para toda su obra, hasta el punto de que seguramente no es inocente del mérito de su suerte. Pero, si esto ya es raro, lo es todavía más cuando disfrutamos de un autor por mano de varios y también excelentes traductores. Johnson disfruta ese beneficio con Benito Gómez Ibañez, Rodrigo Fresán (pertinaz valedor) y Javier Calvo.
          La escritura de Sueños de trenes se sitúa temporalmente tras El nombre del mundo y con anterioridad a la ambiciosa, portentosa y premiada  Árbol de humo. Fue publicada en la revista The Paris Review en 2002, aunque no fue libro hasta el 2011, siendo ese año finalista del Pulitzer junto con Foster Wallace. El premio, vaya por Dios, fue declarado desierto.
          Las cien primeras páginas de Sueños de trenes son un prodigio literario; el cuerpo del texto, color tierra, entre fibrado y mítico, se te aloja en esa zona del cerebro que anula tu voluntad y te entrega al puro disfrute sin concesiones.          Sueños de trenes nos arrastra literalmente, sin opción a decidir la velocidad ni el camino ni el tiempo (porque son excelentes los saltos temporales) por la vida de Robert Grainier, quien no sabía exactamente desde dónde lo habían mandado, porque su prima mayor le decía una cosa y el segundo mayor le decía otra, y él no se acordaba. El segundo mayor de sus primos también le aseguraba que en realidad no eran primos, mientras que la mayor le decía que sí, que la madre de ellos, a quien Grainier consideraba también su propia madre, era en realidad su tía. Sus primos se mostraban de acuerdo en  que Grainier había llegado en tren. Pero ¿cómo había perdido a sus padres originales? Nadie se lo había explicado nunca.
          De acuerdo con sus cálculos, había nacido en algún momento de 1886, o bien en Utah o bien en Canadá. Había llegado después de pasar varios días a bordo del tren, con su destino escrito en el dorso de un recibo del banco que llevaba sujeto con un imperdible en la pechera.
          Es la vida de Robert Grainier, sus trabajos como talador, transportista, en la vía ferroviaria, hasta 1968. Es un ejercicio literario, quizá decaído al final, que debe situarse inexcusablemente en la agenda de lecturas de cualquier lector con un mínimo de ambición.
¿A quién se parece? A nadie. Los escritores que a mí me gustan no se parecen nunca a nadie, no lo consiento; porque se me antoja  que las deudas y las comparaciones, todas, le muerden los tobillos al respeto que acompaña siempre a mi admiración. Claro que podemos convocar al de costumbre, Faulkner: es una novela rural; incluso hay un personaje, Gladys, quien, aun habiendo crecido en una casa en medio de un pasto soleado, y teniendo las manos igual de ásperas que un hombre de cincuenta años, dice: Ahora mismo creo que entiendo todo lo que existe. O a Melville, cómo no.
          Se dice, se repite con frecuencia, que Denis Johnson es un nuevo Salinger, un tipo huidizo y extraño. No, no puede serlo alguien que ha sido profesor de escritura creativa, que interviene en una película basada en su libro Hijo de Jesús, es ¡imaginad a Salinger! el hombre que entra en un hospital con un cuchillo clavado en el ojo hasta la empuñadura. No. Denis Johnson solo es un tipo que vive en Idaho, ajeno al aspecto comercial de su obra literaria, y entregado, por fortuna, a regalarnos, como solo pueden hacerlo un puñado de autores, historias de esta belleza.

Reseña de Luis Rodríguez

viernes, 20 de febrero de 2015

La Librería Argot, primer comercio adherido a la campaña con Centre Ciutat. @CD_Castellón


http://www.cdcastellon.com/54819_es/La-Librer%C3%ADa-Argot-primer-comercio-adherido-a-la-campa%C3%B1a-con-Centre-Ciutat/

Castellón (20.02.2015). La Librería ARGOT de Castellón es el primer comercio adherido a la iniciativa que el CD Castellón y Centre Ciutat Castelló, el Centro Comercial Abierto de Castellón, ha promovido entre sus establecimientos asociados adquiriendo un abono de Sillas Torre Maratón y, además, podrá repartir a sus clientes de manera gratuita entradas hasta el final de la temporada como una muestra de su compromiso con un club que forma parte del tejido social de nuestra ciudad desde hace 93 años.

Esta mañana Ismael Bonet Báguena, director de la céntrica librería de Castellón, ha querido fotografiarse con el entrenador del CD Castellón, Ramón María Calderé, por quien siente una gran admiración ya desde sus tiempos de jugador.

Los comercios adheridos tendrán una asignación de un número de entradas y disfrutará de grandes ventajas de promoción en las redes sociales del CD Castellón y la página web del club que cuenta con miles de seguidores. Los comercios podrán entregar las entradas asignadas conforme consideren oportuno hasta final de temporada. 

Desde el CD Castellón se agradece la confianza y el interés de Centre Ciutat Castellón por sumarse a esta iniciativa ya que está convencido de que la buena trayectoria deportiva de la entidad y un ascenso de categoría del club volviendo al lugar que le corresponde en el panorama del fútbol nacional supondría un aliciente para la ciudad en los distintos sectores relacionados con los servicios y el comercio al haber una mayor afluencia de seguidores y, por lo tanto, de potenciales consumidores y clientes.

Puntos concretos del acuerdo-El comercio que adquiera un abono de Torre Maratón podrá vincular su logotipo a la página web del CD Castellón SAD (con una media de 15.000 visitantes mensuales) y aprovechando la repercusión mediática y social del club por la buena trayectoria deportiva de la actual temporada, podrá enviar promociones a los aficionados y simpatizantes mediante las redes sociales que cuenta con miles de seguidores.
-El abono de Torre Maratón permite disponer de un asiento en Tribuna Alta, junto al Palco, para todos los partidos que restan de temporada regular, consumiciones gratuitas y descuentos en “La Tenda Albinegra”.
-El precios del abono de Torre Maratón es de 150€ y podrán ser liquidados hasta en cuatro cómodos plazos (Marzo, Abril, Mayo y Junio).
-Como contrapartida y como retorno para el comercio colaborador, el CD Castellón entregará junto con el abono un “Pack de Entradas” valorado en 500 €, las cuales podrán ser canjeadas durante el resto de partidos de Liga Regular en Castalia, en los tiempos y forma que considere el comercio.

Lunes 23 de febrero, a las 19h, presentamos "Capitán Ahab" de Enric Serra. Unaria Ediciones


"Capitán Ahab" (Unaria ediciones, 2015)
.
¿Cómo le escribirías hoy a tu yo adolescente, a tu yo del pasado?
¿Qué le dirías a tus padres, a ti, a tus sueños, desde tu madurez actual?
¿Hay mejor medio de viajar en el tiempo que desde la poesía?
.
Enric Serra Prades te emocionará.
Ven a Librería Argot el próximo 23F.
.
(Habrá cava y cocas al terminar)

Sábado 21 de febrero, de 17:30h a 18:30h, Monólogos "Si tu me dices Gen, lo dejo todo"



Presentación del libro con monólogo "Si tu me dices Gen lo dejo todo" The Big van theory con prólogos de Juan Luis Arsuaga y Flipy. La esfera de los libros. Investigadores de día, monologuistas de noche, los miembros del grupo The Big Van Theory saben reírse de sí mismos. Físicos, ingenieros, bióquímicos, matemáticos..., lo que les une es la ciencia, pero también el buen humor. Recorren con su furgoneta los escenarios más variopintos de España y algunos otros países tratando de explicar algunos de los hermosos «secretos» científicos. Y como la acogida del público ha sido tan abrumadora, han decidido contarlos también en este libro. Sin perder el rigor y buscando despertar la curiosidad en la gente, los autores de estas páginas, verdaderos y orgullosos frikis que conocen el número atómico del boro pero no tienen ni idea de qué es eso del gintonic, creen que la ciencia puede explicarse de forma divertida. Además, su humor es inteligente, o sea, que si no te ríes será  ¡¡¡que no lo has pillado!!!